Las 6 mejores películas que no te puedes perder si aún no las has visto:
Titanic 2 (2025)
Como idea, una “secuela” de Titanic funciona mejor cuanto más se aleja del mero espectáculo del naufragio y se centra en las heridas que deja la memoria colectiva. Si la apuesta fuese explorar consecuencias, supervivientes y mitos en torno a la tragedia, podría encontrar su propia voz. Si, en cambio, se limita a reciclar melodrama y set pieces acuáticas, acabará pareciendo un fan film con presupuesto. En cualquier caso, necesitaría una puesta en escena elegante y una historia íntima para justificar su existencia frente a un clásico intocable.
EL REY ESCORPIÓN (2025) – Tráiler Oficial
El tráiler promete arena, acero y un ritmo de aventura pulp sin complejos: peleas claras, iconografía bárbara y una mitología que se explica sola. La fotografía cálida y la música marcial empujan bien el hype, aunque se intuyen lugares comunes del género (venganza, linaje perdido, “destino” profetizado). Si el guion abraza el humor físico y el carisma del protagonista, puede ser diversión dominguera de primera fila. Ojo al CGI: cuando se apoya en sets reales y stunts prácticos, luce mucho mejor.
Extinction (2015)
Este survival postapocalíptico destaca por su atmósfera: nieve, silencio y casas de madera que crujen como los personajes por dentro. La película mezcla criaturas ferales con un drama de culpa entre adultos rotos; Matthew Fox y Jeffrey Donovan sostienen el tono sombrío con interpretaciones contenidas. El ritmo es irregular y la narrativa tarda en arrancar, pero el clímax recompensa con tensión y una puesta en escena cuidada. No reinventa el subgénero, aunque aporta una melancolía poco habitual y un diseño sonoro que hiela la sangre.
Helgoland 513 (2024)
Distopía de alta conceptuación sobre una comunidad aislada que sobrevive a base de reglas férreas y decisiones morales incómodas. El world-building es preciso, la dirección mantiene una frialdad quirúrgica y la fotografía refuerza la sensación de laboratorio social. Donde tropieza es en algunos arquetipos y giros previsibles, pero compensa con ideas sobre control, sacrificio y pertenencia. Como parábola sobre el precio de la supervivencia, es inquietante y, a ratos, hipnótica.
Transporter 5 – Tráiler (2025)
El adelanto apuesta por persecuciones limpias, artes marciales legibles y esa coreografía de “volante y puños” marca de la saga. Se percibe más pulso en el diseño de las set pieces que en la originalidad del villano o la trama, que parecen funcionales. Si mantiene los stunts prácticos por encima del CGI, puede recuperar la textura física que los fans echan de menos. Falta saber si el carisma del conductor vuelve a ser el combustible; de eso dependerá que pase de correcto a memorable.
Riddick 4
La franquicia funciona mejor cuando abraza la rudeza minimalista de Pitch Black: pocos personajes, mucha oscuridad y caza a vida o muerte. Si esta entrega regresa a esa esencia—criaturas que no se ven del todo, suspense espacial y supervivencia pura—puede ser una vuelta sólida. Vin Diesel en modo taciturno sigue siendo magnético si la película le da silencios y no discursos. Menos épica desmedida, más tensión y geografía de acción clara: esa receta podría darle a Riddick 4 el estatus de culto que la saga persigue.